20 ene 2014

PRECARIEDAD LABORAL A NUESTRO ALREDEDOR (ESTO ME SUENA)


En mi centro de trabajo (un instituto de educación secundaria) hay más de 14 compañeros y compañeras que este curso han sido contratados por semanas. La mayoría de ellos no llega a media jornada. Esta es una práctica que se inició hace varios cursos; pero éste es escandaloso el número de profesores que se ha visto obligados a aceptar una jornada reducida para seguir trabajando.
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Un joven trabajador, con un niño de 3 años, está en paro y sin ingresos. Recurre a las amistades para buscar trabajo. Lo contratan de peón, por horas y cuando una empresa lo necesita. De tal manera que es difícil unir más de 2 semanas seguidas en el mismo puesto de trabajo. Trabaja cuando lo llaman por medio de una ETT.
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Un vecino de 51 años trabajaba en una empresa que ha cerrado para volver a abrirla en otro sitio. Sólo ha cobrado 4 meses del FOGASA y no cree que vuelva a encontrar trabajo de nuevo. Está casado, pero no tiene hijos. Se está resignando a vivir con lo que tienen.
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Un joven africano de unos 35 años, lleva 6 o 7 en España. No encuentra trabajo. Dejó en su país a 3 hijos y su mujer.
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Una pareja con un niño de 5 años y la casa donde viven hipotecada, llevan los dos más de dos años en el paro. Sólo cobran la ayuda de 420 €. Son ayudados por su familia.

Equipo HOAC Saldebro

PRECARIEDAD LABORAL A NUESTRO ALREDEDOR (ESTO ME DUELE textos)


Escogemos tres textos para la reflexión:
1.- Atención, ahora, los ricos: llorad a gritos por las desgracias que se os vienen encima. Vuestra riqueza está podrida y vuestros trajes se han apolillado. Vuestro oro y vuestra plata están oxidados y su herrumbre se convertirá en testimonio contra vosotros y devorará vuestras carnes como fuego. ¡Habéis acumulado riquezas... en los últimos días! Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros campos, el que vosotros habéis retenido, está gritando, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor del universo. Habéis vivido con lujo sobre la tierra y os habéis dado a la gran vida, habéis cebado vuestros corazones para el día de la matanza. Habéis condenado, habéis asesinado al inocente, el cual no os ofrece resistencia. Santiago 5, 1-6
2.- Y perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones. Todo el mundo estaba impresionado y los apóstoles hacían muchos prodigios y signos. Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. Con perseverancia acudían a diario al templo con un mismo espíritu, partían el pan en las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón; alababan a Dios y eran bien vistos de todo el pueblo; y día tras día el Señor iba agregando a los que se iban salvando. Hechos de los Apóstoles 2, 42-47
Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del «descarte» que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes». Papa Francisco, Evangelii Gaudium, nº 53

PRECARIEDAD LABORAL A NUESTRO ALREDEDOR (ESTO ME DUELE reflexión)


A la vista de estos textos, consideramos que el plan de Dios es que todos los hombres y mujeres, todos nosotros, tengamos vida plena y en abundancia. Hechos a su imagen y semejanza todos tenemos una dignidad inviolable; sin embargo, juzgamos que la creciente precariedad laboral es un síntoma más de que no se respeta la dignidad de la persona, del trabajador como sujeto; solo interesa la mano de obra barata y se llega a aceptar lo que sea con tal de trabajar; es decir, se está dispuesto a perder dignidad personal y laboral.
Hay que añadir el sufrimiento y la situación de desesperanza que se produce, por ejemplo, ante el desempleo juvenil, tanto entre los jóvenes como entre sus padres. También hay parados de larga duración que han optado por no buscar trabajo; porque creen que ya no se les va a contratar.  La precariedad además, provoca sufrimiento en las personas que tienen empleo y aquellos que no lo tienen. Se está haciendo habitual la figura del trabajo que produce pobreza, al no cobrar un salario decente (hombre/mujer con trabajo, pero cuyo sueldo no les llega para vivir). Juzgamos que no se elige emigrar, sino que se fuerza a  salir personas a trabajar al extranjero, lo cual empobrece al país.
Vemos que se ha creado una mayor división entre los trabajadores mediante una gradación de la precariedad (con la implantación de la ETT se ha dividido a la clase obrera.; hay personas que trabajan y otras, sin trabajo, que aceptan cualquier empleo; se acepta cualquier puesto de trabajo sin condiciones) que debilita a la clase obrera y genera enfrentamientos y división entre los trabajadores.
Pensamos que una consecuencia de esta situación de precariedad ha sido que ha aumentado el individualismo, se ha perdido la capacidad de crítica y de rebeldía a nivel social y ya no hay conciencia de clase obrera. No somos conscientes de la fuerza que tiene la unión de los trabajadores y de los ciudadanos ante situaciones injustas, como hemos visto en algunos conflictos laborales y sociales. No hay capacidad de reacción, la gente se refugia en soluciones individuales, por eso denunciamos los mensajes que nos lanzan para una búsqueda de soluciones meramente individualista, como el discurso sobre los emprendedores.

La salida de la crisis va dirigida a una sociedad más dual, también en el empleo, y por tanto, más injusta. Ya es utópico plantear que debería establecerse una renta básica para toda persona. Nos oponemos a la cultura del descarte (de mayores, niños, enfermos,…), denunciada por el papa Francisco.

PRECARIEDAD LABORAL A NUESTRO ALREDEDOR (CON TU PUEDO Y MI QUIERO)


a)      Actuar individual: seguir con lo que hacemos en el día a día.
Ejemplos:
  • En una parroquia, con un grupo de Biblia, proponer realizar una reflexión sobre la precariedad
  • Se ayuda económicamente a conocidos, familiares, amigos,…
  • Mantener el compromiso militante día a día, en el puesto de trabajo.
  • En el centro de trabajo, acompañar y estar atento de la realidad de las personas precarias

b)      Actuar comunitario.
Desde la HOAC de Zaragoza tenemos que contribuir a denunciar las situaciones de precariedad laboral y a difundir las actividades abiertas a la gente, creyentes o no creyentes, que abordan esas situaciones, como: las jornadas de Pastoral Obrera de finales de marzo, nuestro testimonio en la Jornada de Acción Católica el día 25 de enero.

17 ene 2014

EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD... (ESTO ME SUENA)


Susana una amiga que trabaja en un supermercado hace dos meses y medio tuvo un accidente laboral, le cayó en un pie un palé. Fue a la mutua de accidentes para ser atendida tras el accidente en la que detectaron sus lesiones, rotura de varios dedos de un pie. En el parte derivaban a la trabajadora al médico de la empresa y ser recolocada en un puesto de trabajo en el que no tuviera que moverse, por ejemplo cajas. La sorpresa era que no le daban la baja, le daban por apta para trabajar. No tenían en cuenta la necesidad de reposo y la dificultad para manejarse en el transporte público. El médico de familia le dio finalmente la baja durante dos-tres semanas hasta que pudo incorporarse a un puesto de trabajo más llevadero con su lesión,  y no del todo recuperada, por supuesto. La empresa no le suministra calzado de seguridad porque no está trabajando en almacén aunque de forma ocasional tenga que manipular los palés, pero además las compañeras y compañeros que los llevan es porque se los han comprado personalmente.
Carmen

EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD... (ESTO ME DUELE)


No se debería poner en riesgo a ningún trabajador, la salud de Susana está por encima de todo. Ser responsable en el trabajo, asumir las tareas que nos han encomendado no implica aceptar que pongan en riesgo tu vida, tu salud. Hacer valer nuestros derechos resulta cada vez más arriesgado, las leyes nos desprotegen con despidos más baratos, menos objetivos, etc. Hay que confiar en nuestros representantes como trabajadores y no renunciar a la dignidad como trabajadoras, como personas. Nos sentimos con las manos atadas, si exigimos nos pueden echar a la calle y tal como está el desempleo. Nos sentimos con la responsabilidad de dar de comer, vestir, … a nuestra familia y actualmente hay tantas familias viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD... (CON TU PUEDO Y MI QUIERO)


Hay que seguir en la esperanza de que es posible una sociedad más justa. No hay que renunciar a nuestros derechos, nuestras vidas, nuestra salud debe de estar por encima de todo beneficio económico, de todo ajuste presupuestario,… Hay que seguir exigiendo justicia y creando solidaridad para sentirnos y sabernos a salvo, respaldados por las instituciones los sindicatos.

16 ene 2014

ES DIFICIL SER JOVEN (CON TU PUEDO Y MI QUIERO)


No hay excusas de cara a la seguridad y salud laboral. Los trabajadores y trabajadoras debemos exigir contundente un trabajo seguro. Esto se concreta en un primer momento en saber decir “no” cuando te piden hacer algo peligroso sin condiciones. También hay que denunciar las condiciones de trabajo inseguras.
Hay que exigir mejores condiciones y no dejar que nos utilicen pisoteando nuestros derechos. Para ello es fundamental organizarse, sindicarse.
No solo sindicarse, también hay que fomentar que los compañeros de trabajo se sindiquen y que participen en exigir que las personas estén por delante del beneficio económico.

ES DIFICIL SER JOVEN (ESTO ME DUELE)


Las personas no son lo primero en el mundo del trabajo. Es muy común ver como se dan accidentes de trabajo que son absolutamente evitable.
Hay quien dice que lo nuestro con la seguridad y salud laboral es algo cultural. Lo cierto es que carecemos de los controles, (o son absolutamente insuficientes) que puedan hacer obligatorio el anteponer la salud de las personas al rendimiento económico.
Esta falta de control se extiende a todos los aspectos del mundo del trabajo. Las inspecciones de trabajo son una broma pesada, puesto que carecen de los medios necesarios para imponer que la legalidad se cumpla.
Sin duda, estas situaciones son mejorables. La pregunta es ¿porqué no se mejora?  Se sabe que los controles de seguridad y salud son insuficientes, se sabe que la inspección de trabajo carece de los recursos suficiente para llevar a cabo su labor, entonces, ¿porqué no se hace nada?
Mi valoración es que no interesa poner palos en las ruedas del “desarrollo”. Pero ¿no estamos poniendo con ello al beneficio por delante de las personas?. Mi opinión es que si.
Por último, es muy triste y muy injusto que las personas no encuentren un sitio donde aportar su esfuerzo por mejorar la sociedad con su trabajo. La sociedad que lo permite, (utilizando eufemismo para hablar de los jóvenes emigrados minimizando el drama personal que supone), es muchas cosas, pero entre ellas es una sociedad injusta e insensible.

ES DIFICIL SER JOVEN (ESTO ME SUENA)

Fernando y Miriam tuvieron que emigrar. Se fueron de sus ciudades respectivas y coincidieron en la ciudad de Edimburgo donde se conocieron y enamoraron. Ella trabajó de cuidadora de niños y él de soldador por un periodo de dos años y medio tras lo cual decidieron volver para “probar suerte” de nuevo a España.
Una vez aquí, comprobaron que seguían sin sitio donde aportar su trabajo. Son una pareja joven y dinámica que se mueve mucho y como resultado de ello encuentran ocasionalmente algún día de trabajo en condiciones de inseguridad jurídica y sin derechos laborales. Fernando se pregunta  “¿por qué tengo que jugarse la vida por cuatro duros en trabajos precarios?” “No tienen en cuenta a las personas y las medidas de seguridad brillan por su ausencia”. Miriam contempla como le ofrecen trabajar sin contrato o que te dejen sin pagar algún que otro mes.
Fernando comenta que “los echaron de su país una vez y, a la vuelta los maltratan”. En la actualidad Miriam ha optado por preparar exámenes públicos de cara a tener una seguridad económica que les permita una situación  con la que puedan desarrollar su vida juntos. Escuchando su experiencia te das cuenta de lo difícil que es ser joven en la actualidad.

Josan

PENDIENTE DEL MOVIL (CON TU PUEDO Y MI QUIERO)

Sobre todo no podemos ver estas situaciones de precariedad como algo normal.  Lo normal es tener un trabajo, ir contentos todos los días a trabajar, hacerlo lo mejor posible porque el trabajo nos realiza como personas y nos pone en relación con los demás.
Acompañar a las personas que sufren esta precariedad, estar cercanos no culpabilizándoles de su situación.

PENDIENTE DEL MOVIL, (ESTO ME DUELE)

La persona deja de ser lo importante en el trabajo, es como si se le diera el mismo valor que a un ordenador o a una llave inglesa, este tipo de trabajos “se lleva la mejor herramienta” mientras dura, luego la cambia y ya está, se exprime mientras se puede todo lo que de y luego otra cubrirá su lugar.
El trabajo ya no es el lugar o el medio por el que aporto algo a la sociedad, estos trabajos en los que no sabes si mañana seguirás o no independientemente de si das todo de ti o no, lo que generan es incertidumbre y malestar.
El trabajo así no es un lugar de relación con tus compañeros,  sino que sin quererlo son los adversarios que luchan como tú por quedarse en el trabajo, algo que es un derecho como el trabajo se convierte en un premio o en una suerte.

PENDIENTE DEL MOVIL (ESTO ME SUENA)


Elena es una mujer madre de familia que trabajó durante once años en una empresa como administrativa, cuando empezó la crisis la despidieron y después de dos años  de paro y muchos cursos de reciclaje encontró un trabajo en un centro de atención telefónica a través de una ETT.  Primero tuvo que hacer un curso de quince días con otra mucha gente, de los cuales sólo se quedaban con los que mejores resultados tenían.  Los contratos que ahora le hacen son de uno o dos meses.  Y le avisan el último día del contrato, a través de un mensaje en el móvil, de si continúa un mes más o no.  Con todo esto los planes de futuro se reducen a uno o dos meses, y la presión de conseguir los objetivos (más ventas, menos reclamaciones, menos tiempo de hablar con el cliente…) mientras trabaja hace que el trabajo incluso afecte a su salud.

Mª Carmen


3 ene 2014





Queda prohibido llorar sin aprender,



Levantarse un día sin saber que hacer, tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreir a los problemas, no luchar por lo que quieres ,abandonar todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas.
Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita.
No comprender lo que la vida te da , también te lo quita.
Queda prohibido, no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva.
No pensar que podemos ser mejores, no sentir que sin ti, la vida no seria igual.


Pablo Neruda

Publicada por Marisa.


17 nov 2013


J. M. prefiere que sólo aparezcan las iniciales de su nombre. Trabaja en el ramo del metal, tiene 47 años y dos hijos pequeños en edad escolar.

El último año ha pasado por 6 talleres diferentes alternando con periodos de paro entre algunos de esos talleres. El tiempo de permanencia fue de 3 meses, 4 meses, 4 días, 10 días, 1 mes y 3 meses. En uno de esos talleres hacía 4 horas extras todos los días y 8 más los sábados; en otro hacía 13 ó 14 horas todos los días.

Dice que en cuanto al trato que recibe hay de todo, desde un trato aceptable, hasta otros en los que o te plantas o acabas tragando todo lo que te echan encima. Si marcas tu territorio y defiendes tus derechos el enfrentamiento está servido y el no ir a la calle dependerá de que valoren que trabajas bien y te necesiten.  En uno de los talleres, les obligaban a trabajar en condiciones  insalubres y acabo agarrando al encargado por la pechera  y, cosas de la vida, no fue despedido, incluso el encargado acabó pidiéndole disculpas.

En otra empresa conoció a un chaval que hacía de encargado y tuvo que coger la baja por un problema de cervicales; a los 6 meses lo echaron a la calle después de llevar 8 años trabajando; tenía 32 años.

En otro taller no les dejaban usar el puente grúa para así acelerar el ritmo de trabajo y al final hubo ‘más que palabras’…

Se dio también el caso de una empresa en la que estaban de ERE y haciendo horas en negro.

J. M. lleva ya 5 años dando tumbos de un sitio para otro y dice que se ha acostumbrado a ir al día pero siempre con la preocupación de su puesto de trabajo para la semana siguiente. Esta situación laboral le impide poder llevar una vida social medianamente estable con familiares y amigos así como cultivar sus hobbies.

Dice que él no se puede quejar en comparación a otros trabajadores pero que a corto plazo el futuro lo ve mal. De cualquier manera ver la alegría de los niños es algo que le da fuerza y esperanza.

En cuanto a la solución del problema no tiene esperanza de que llegue a través de la política tradicional. Le ilusionó ver el nacimiento del 15M aunque al final quedo decepcionado debido a la contaminación que a su juicio sufrió debido a grupos que quisieron arrimar el ascua a su sardina.

Piensa que en los convenios de empresa se persigue en exceso los avances en materia salarial dedicando muy poco esfuerzo a otros asuntos de tanta o más importancia.

Cree que a los empresarios hay que marcarles unos límites y hacérselos respetar y los trabajadores desarrollar su trabajo con honestidad.

Ve importante regenerar la labor de los sindicatos para que recuperen el poder de representación y defensa de los trabajadores que actualmente están perdiendo por distintas razones.